Campaña contra la violencia hacia la mujer en Arabia Saudita.

HAY COSAS QUE NO PUEDEN SER CUBIERTAS

En el mundo actual donde se ha luchado y, en gran medida alcanzado la equidad de género es difícil imaginar lo que viven las mujeres en Arabia Saudita a diario. Es difícil imaginar que en pleno siglo XXI una mujer saudí tenga prohibido conducir un automóvil , vivir bajo la guardia de un varón o que aún no tenga derecho al voto.

Es fácil desde nuestra perspectiva occidental culpar al Islam, sin embargo, este es un problema que atiende a la tradición y no a la religión. El Corán, lejos de degradar a la mujer, predica y reconoce la igualdad entre hombres y mujeres; si en los países islámicos se garantizaran a las mujeres los derechos consagrados en el Corán, la inequidad de género sería mucho menor. Entonces, ¿De dónde viene tal segregación de la mujer? A partir de la Revolución Iraní y la Revolución en la Meca (ambas en el año de 1979, se implementó en las repúblicas islámicas la Sharía, es decir, un código detallado de conducta donde se establecen las normas de culto y, especialmente, los criterios de moralidad que un musulmán debe seguir en todos los aspectos de su vida.

En Arabia Saudita existe la “Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio”, encargada de hacer valer la Sharía y de castigar a quienes la incumplan. Bajo el yugo de la Comisión, y con la justificación de violaciones a la Sharía, las mujeres han visto cómo se reducen sus libertades y derechos, y que cualquier intención de lucha será gravemente castigada.

Las prohibiciones a las mujeres se justifican bajo la figura del Namus, el honor de un hombre. Esta figura impone la obligación al hombre de ser el proveedor y protector de las mujeres de su familia, para que de esta forma las mujeres lleven una vida virtuosa y su honor (Ird) pueda ser reflejado en el Namus del hombre. En caso de que el hombre considere que una de las mujeres ha manchado su Namus, éste tendrá el derecho de intentar limpiarlo mediante un castigo a la mujer, lo cual justifica ante la “Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio” la violencia hacia las mujeres. En 2008, por ejemplo, Khamisa Mohammad Sawadi, una mujer de 75 años, fue condenada a 40 latigazos y prisión por permitir que un hombre le llevara el pan a su casa.

Sin embargo, con la llegada de Abdullah ibn Abd al-Aziz a la cabeza del reino en el 2005, la situación de las mujeres tiene una tenue esperanza de cambio. El Rey Abdullah sigue la interpretación salafista del Islam, la cual rechaza todo lo que se identifica como interpretaciones humanas posteriores a la Revelación. Durante su mandato, ha demostrado una mayor preocupación por el desarrollo de los Derechos Humanos en su país, por ejemplo, concediendo el indulto a siete jóvenes condenados a muerte por el presunto robo de una joyería, delito que confesaron bajo tortura y presiones, en marzo del 2013. Asimismo, en septiembre de 2011, anunció que las mujeres tendrán el derecho a voto y a presentarse como candidatas en las elecciones municipales a partir del año 2015.

Al tenor del lento cambio en la situación de las mujeres saudíes, el pasado 29 de abril, Arabia Saudita lanzó su primera campaña contra la violencia de género, financiada por la Fundación del Rey Khalid. En el anuncio se puede apreciar una mujer golpeada en un ojo, cubierta por un niqab y el lema de la campaña:
“HAY COSAS QUE NO PUEDEN SER CUBIERTAS.”

Con la presente campaña, que ha sido publicada en varios periódicos además de la enorme difusión en redes sociales, se planea crear conciencia y luchar contra la violencia de género. En su página web , se ha enlistado una serie de números de contacto de organizaciones dedicadas a animar a las víctimas de violencia a actuar.

Aún falta mucho para lograr la equidad de género en Arabia Saudita, sin embargo, este es un gran primer paso.

SILVANA GARCÍA PEDRAYES

Una Respuesta

  1. Lydia
    Lydia 05/06/2014 at 4:57 PM |

    ¡Excelente artículo, muchas gracias!

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