PAN12

Carta a los panistas de la Ciudad de México.

“No me fui cuando fue tiempo difícil y no llegué a la hora de las victorias fáciles”.

Carlos Castillo Peraza.

Amig@s Panistas:

Agradezco la oportunidad que ustedes los panistas de la Ciudad de México, me dieron en la pasada elección del Consejo Regional, gracias a ustedes seré su representante durante los próximos 3 años. Un cargo que me honra pero sobre todo me responsabiliza, no habrá momento que no aproveche para agradecer su voto de confianza; tengan fe en que actuaré guiado en todo momento por nuestra doctrina, principios y ética pero sobre todo atendiendo a nuestro devenir histórico: ser un Partido que sea esperanza viva para el país y no un recuerdo de lo que pudo ser.

Me dirijo a ustedes en uno de los momentos más cruciales de nuestra historia, México enfrenta el resultado de una sociedad que está harta del sistema actual, de los resultados que hemos obtenido, de las oportunidades desperdiciadas, el grito de todos los mexicanos ha sido claro: este modelo ha fallado, la pobreza, la desigualdad y el hambre son el ambiente para el origen de falsos líderes que buscan obtener el poder para un beneficio personal y perverso.

Se muy bien que los mexicanos exigen más del PAN, exigen más de aquel partido que desde 1939 se ha ido consolidando como un esfuerzo genuino de democracia participativa, pero sobre todo un espacio para aquellos mexicanos libres y con un alto sentido del deber cívico y patriota que decidieron participar en política. Hoy todos en el Partido tenemos el deber y la obligación de ser la fuerza moral que necesita la Ciudad de México, debemos ser ejemplo ético y político, luz para aquellos que sufren en la oscuridad del olvido social, convicción de evitar el dolor evitable y rechazar cualquier acto de indiferencia; de no ser así nos volveríamos cómplices de la simulación, la gran tragedia nacional.

Por ello y sin ataduras del pasado, vicios o temores escribo esta carta a cada miembro del PAN en la ciudad de México, tenemos que hablar del porvenir, de los retos que nos esperan y los problemas a los que nos enfrentaremos, teniendo en mente que debemos atender a nuestra virtud histórica; el debate, la generación de ideas y la crítica dentro y fuera del Partido, atrevernos a la inagotabilidad de la acción nacional.

La Ciudad de México ha estado atada y amordazada por políticas y políticos que han lucrado con la desigualdad, la pobreza y el miedo, hoy el statu quo de la ciudad no permite que los mexicanos alcancen ni desarrollen su potencial, los engaña y los condena desde el día en el que nacen y desgraciadamente hasta el día en el que mueren. Siendo esto una violación a la dignidad humana.

La amenaza es seria y real. La delincuencia ha aumentado considerablemente, cada día nuestras colonias y delegaciones se vuelven más inseguras, por miedo muchos mexicanos están cediendo y replegándose en sus casas, sin salir, sin luchar; en las oficinas de gobierno (poder judicial, legislativo, ejecutivo y órganos locales autónomos constitucionales) aumentan su presupuesto y sus gastos pero no su efectividad ni su compromiso con la gente, los impuestos no se ven reflejados en el transporte público o los servicios y las oportunidades suelen ser el privilegio de unos cuantos.

El momento en el que vivimos exige que cada panista en la Ciudad de México sea eje y fuerza del cambio; debemos empezar por renunciar a las cadenas del pasado, a toda indiferencia social, exigir a nuestros líderes dentro y fuera del Partido que sean ejemplo de principios y doctrina, pero sobre todo hagamos uso de nuestra conciencia histórica, recuerden que la militancia en Acción Nacional siempre ha sido y debe ser la fuerza del Partido; la única línea que debemos aceptar es la del esfuerzo constante para trasformar esta Ciudad, ese debe ser nuestro deber y nuestra virtud cívica.

Todo panista en la Ciudad de México no debe olvidar: que el Partido Acción Nacional se forjó en los momentos más difíciles y en las horas más oscuras de este país, al inicio hubo presiones y amenazas pero pese y gracias a eso hoy somos lo que somos y lo que estamos destinados a ser: un Partido que nunca se dé por vencido, donde su ejercicio siempre crítico de autorreflexión y propositivo convoque a los mexicanos para que de forma heroica, dediquen sus días y sus horas para mejorar la vida de aquellos que amaban, la vida de aquellos que aún sin haber nacido merecen un mejor lugar para vivir. Tengamos fe, en unidad y sin simulaciones miremos hacia adelante.

Pável Israel Zugaide Pimentel. Consejero Regional del PAN CDMX.

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